
Bergessio para creer
Argentina ganaba gracias a un golazo de Matías Defederico, pero apareció un tal Barahona (nada que ver con Diego) y convirtió el empate. Sin jugar del todo bien, el equipo del Diez se puso 2-1 gracias a un cabezazo inatajable de Bergessio, quien también gritó el tercero luego de un zurdazo cruzado. El técnico hizo entrar a los siete suplentes, incluido Campestrini: como había anticipado, ninguno se iba a quedar afuera.